Los datos son el llamado «combustible del siglo XXI», provenientes de muy diversas fuentes (colecciones y proyectos científicos, censos, inventarios, bioprospecciones, estaciones automáticas, sensores, etc.), obtenidos con muy variados métodos, y de múltiples tipos (biodiversidad,  clima, suelo, atmósfera, etc.) para que sean explotados se requiere que estén estandarizados, indexados, documentados, acreditados y reconocidos.

Uno de los objetivos de ECOBIODIV es permitir el acceso a catálogos de datos relacionados con:

Las fuentes de información de estos datos serán el circuito académico, las Administraciones Públicas (gestores regionales y nacionales, Unión Europea…), las ONGs y la ciencia ciudadana coordinada desde equipos CSIC.